Sistematización del proyecto: Todo lo que usted quiere saber…

13 de Abril de 2011 | 10:01 am por Alessandra

En las últimas dos décadas Chile se ha convertido en un país de destino de la migración, sobre todo de la proveniente de los países andinos. A inicios de los años noventa, después de decenios de contar entre sus residentes con un porcentaje muy bajo de inmigrantes, ciudadanos y ciudadanas de Perú comenzaron a llegar al país buscando refugio. Luego, las condiciones políticas y económicas que Chile proyectaba hacia el exterior hicieron que fuera percibido paulatinamente como un país estable que generaba oportunidades laborales. Si a eso se suman las recientes restricciones inmigratorias impuestas por los países europeos y Estados Unidos, no es casual que ciudadanos y ciudadanas de países latinoamericanos miren al país austral como una eventual segunda patria. Desde el regreso a la democracia, Chile ha buscado consolidarse y abrirse a grandes mercados que permitan su desarrollo. Sin embargo, ese mismo énfasis no se ha puesto en los procesos sociales que lo acompañan, uno de los cuales es representado por la inmigración.

El aumento sostenido de la inmigración andina ha puesto a Chile en una situación de desconcierto y de escasa preparación institucional para responder debidamente a ese proceso, respetando y protegiendo los derechos humanos de las personas migrantes, situación que, muchas veces, ha generado improvisaciones y acciones discriminatorias. Sin embargo, el Estado chileno ha ratificado diversos instrumentos internacionales que lo obligan a respetar y promover los derechos humanos de las y los inmigrantes. El más importante es la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, ratificado por Chile el 2005. No obstante, las condiciones en las que vive la población inmigrante de reciente data, particularmente la de origen andino, no se condicen con lo que se espera de un país moderno y eficiente.

Otro de los problemas que incide en la desprotección de la población inmigrante es la ausencia de una ley migratoria que reemplace a la obsoleta de 1975, y que incorpore explícitamente los derechos humanos de las personas inmigrantes, reconociendo, además, sus aportes al desarrollo económico y social del país. Si bien una ley no soluciona por sí misma los problemas de vulneración de derechos, ella podría ser el primer paso institucional para implementar políticas y programas tendientes a integrar a la población migrante con un enfoque de derechos humanos.

En este marco, como una contribución al conocimiento de la realidad que vive la población inmigrante y como un aporte a la implementación de políticas públicas sobre migración, ponemos a disposición de las autoridades nacionales y de la sociedad civil la sistematización del proyecto “Ciudadanía y protección de los derechos humanos de la población inmigrante en Chile”. Esta da cuenta de las actividades realizadas, los resultados obtenidos y las principales conclusiones, insumos que ayudan a comprender el proceso migratorio en el país y pueden ser la base para formular nuevas políticas en la materia.

El proyecto, cofinanciado por la Unión Europea, fue ejecutado durante el año 2010 por la Fundación Instituto de la Mujer, el Programa Género y Equidad de FLACSO-Chile (actualmente denominado Programa de Inclusión Social y Género), el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales, el Instituto Católico Chileno de Migración (INCAMI) y la Casa de Encuentro de la Mujer de Arica (CEDEMU). Su objetivo fue contribuir a la protección de los derechos humanos de las y los inmigrantes en aquellas regiones del país con mayor significación en la ruta migratoria: Región Metropolitana, Arica-Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Para ello desarrolló actividades orientadas a la población inmigrante propiamente tal, a funcionarios y profesionales del sector público y de la sociedad civil que brindan servicios a dicha población, a decidores de políticas sociales y a la opinión pública.

Para las organizaciones coejecutoras del proyecto, las grandes clave que incidieron en su éxito fueron, en primer lugar, su enfoque de derechos humanos: las actividades diseñadas se orientaron a su promoción y defensa, desarrollando, además, acciones dirigidas a insistir en el contenido y alcance de las obligaciones de proteger y garantizar los derechos humanos que tiene el Estado para con todas las personas que se encuentren bajo su jurisdicción. En segundo lugar, su carácter regional, es decir, trabajar en la Región Metropolitana –que tiene el mayor número de población inmigrante–, pero también en ciudades del norte de Chile, alejadas del centralismo administrativo, y que cuentan con un importante número de inmigrantes, fue fundamental para obtener insumos diversos y diferenciadores sobre los obstáculos que enfrenta la población inmigrante a la hora de intentar integrarse al mercado laboral y a la sociedad chilena. En tercer lugar, la acción en terreno fue relevante para profundizar en el conocimiento de la realidad que vive la población inmigrante, ya que además de la implementación de las acciones previstas en el proyecto, se establecieron entrevistas con autoridades en cada una de las regiones en las que se intervino, hubo seguimiento de casos específicos de vulneración de derechos y se crearon alianzas para solucionar algunos de los problemas que se presentaron.

Sin duda, el interés de las personas inmigrantes por participar en las actividades incidió en el éxito de convocatoria, cuestión siempre difícil en el trabajo de terreno. Con las mujeres y los hombres inmigrantes es necesario establecer lazos de confianza, proceso que toma tiempo, y que implica asegurarles la confidencialidad de sus nombres y situación migratoria, particularmente a aquellas que están en situación irregular, cuestiones que las organizaciones participantes comprendemos porque conocemos la realidad migratoria tras años de trabajo directo y/o de carácter investigativo.

No queremos dejar de mencionar el rico ambiente que se creó con las mujeres y hombres inmigrantes en el curso del proyecto. Muchas preguntas, interlocución y risas marcaron las acciones. También hubo algunos quiebres emocionales, pero lo raro hubiese sido que no se produjeran. Los dolores reaparecen cuando se está en una situación de cambio, difícil por sí misma, sobre la cual no se tiene el control o las suficientes herramientas para enfrentarla.

Y eso fue lo que intentamos entregarles: información fidedigna y actualizada acerca de materias clave, materiales de consulta de alta calidad en contenidos y diseño, herramientas de autoestima y de liderazgo, habilidades comunicacionales y, por sobre todo, hacerles tomar conciencia de que ellas y ellos tienen derechos como personas y como inmigrantes.

Más allá de las cifras y análisis, que por cierto son importantes, el gran aporte de las acciones que realizamos es haber enfatizado la “voz migrante”. Ello permitió que las actividades se convirtieran en una oportunidad para aprehender la realidad y sus matices. Todas y todos aprendimos en el trabajo colectivo e individual.

Lo anterior se ha volcado en este documento de sistematización, el que recoge el marco en el cual se desarrolló el proyecto, la caracterización del problema sobre el que se propuso actuar, las acciones desarrolladas y su metodología, los principales hallazgos, los resultados obtenidos y las conclusiones de la intervención en términos de proyecciones, refrendados en recomendaciones de políticas públicas sobre migración.

Esperamos que esta sistematización sea un insumo para todos los actores interesados en el tema migratorio, especialmente para aquellos que realizan trabajo directo con la población inmigrante y que buscan mejorar sus condiciones desde una perspectiva de derechos humanos.

Descargar documento completo (aquí)

Un afectuoso saludo de fin de año.

22 de Diciembre de 2010 | 4:33 pm por Alessandra

En nombre del equipo del proyecto “Ciudadanía y protección de los derechos humanos de la población inmigrante en Chile”, queremos agradecer a todas y todos quienes han colaborado y participado de las actividades realizadas durante 2010.

Queremos, además, expresar nuestra satisfacción con el trabajo realizado y los resultados obtenidos; reafirmando nuestro compromiso de continuar en la tarea de contribuir a la protección y garantía de los derechos humanos y a la protección social de las y los migrantes en Chile.

Les deseamos unas felices fiestas y un próspero 2011 pleno de éxito y satisfacciones.

Informe derriba mitos sobre inmigración.

22 de Diciembre de 2010 | 4:23 pm por Alessandra

Una información importante y necesaria de considerar: (texto de Redacción de BBC Mundo)
El informe asegura que la migración es una fuerza natural y positiva que aporta innovación.
El primer informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sobre la migración derriba mitos e ideas arraigadas durante décadas, entre ellos, que los inmigrantes desplazan a los trabajadores locales del mercado laboral.
El PNUD explica que en realidad hay una relación muy pequeña entre la llegada de trabajadores extranjeros y el desempleo o la baja de salarios entre la población del país. El organismo llama a los gobiernos a eliminar estos estereotipos.
En la presentación del estudio “Superando barreras: Movilidad y Desarrollo Humanos” (http://hdr.undp.org/en/media/HDR_2009_ES_Complete.pdf), el director de comunicación del PNUD, Stephane Dujarric, aseguró que la migración es algo “deseable” y un “factor importante para el desarrollo humano”.
De acuerdo al informe, “contrariamente a las opiniones imperantes, los migrantes suelen aumentar el producto económico y dan más de lo que reciben”.
Dujarric señaló que era esencial “educar a la población local para que no los vea como una amenaza”.
Propuestas del PNUD
 Abrir los canales de entrada disponibles para más trabajadores.
 Garantizar derechos humanos básicos para los migrantes, desde servicios básicos como educación y salud hasta el derecho a voto.
 Reducir los costos de transacción de la migración.
 Encontrar soluciones conjuntas que beneficien tanto a las comunidades de destino como a los migrantes.
 Facilitar la migración interna.
 Incorporar la migración a las estrategias de desarrollo de los países de origen.
En el informe se observa que la proporción de migrantes en la población mundial se ha mantenido muy estable, en torno al 3%, durante los últimos 50 años.
La autora principal del informe, Jeni Klugman, aseguró que esperaba que el estudio “ayude a influenciar el debate y muestre los beneficios de la migración”.
“No es tiempo para el proteccionismo anti-inmigrante, sino para efectuar reformas que promoverán beneficios a largo plazo”, señaló Klugman, aunque reconoció que “convencer a la opinión pública sobre este compromiso requiere coraje”.
Ginette Azcona, miembro del equipo de investigación que elaboró el informe, dijo a BBC Mundo que “el mensaje clave es que la migración es buena para el inmigrante, para su familia y para los países receptores”.
Mitos y datos
Se piensa que la mayoría de los migrantes atraviesa fronteras internacionales. Sin embargo, el informe señala que unas 740 millones de personas son migrantes internos y casi cuadruplican la cifra de los internacionales.
Menos del 30% de los inmigrantes internacionales se traslada de un país en desarrollo a otro desarrollado; muchos se quedan en estados vecinos.
Sólo el 3% de los africanos vive en un lugar distinto a su país de origen.
Los movimientos de trabajadores dentro de Asia representan casi el 20% del flujo migratorio mundial.
Casi mil millones de personas (o una de cada siete) son migrantes.
En el estudio se insta a los estados a examinar todas las opciones posibles a la hora de elaborar su marco normativo, a fin de sacar el máximo provecho del fenómeno.
“La migración puede ser una fuerza positiva que contribuya considerablemente al desarrollo humano”, señaló Helen Clark, funcionaria del PNUD.
“Pero para aprovechar sus beneficios, tiene que haber un entorno normativo propicio, tal como se propone en este informe”, agregó.
El reporte destaca que la recesión global debería ser vista como una oportunidad para la reforma de las leyes migratorias, especialmente para los trabajadores poco calificados.
Azcona señaló que se espera que la “respuesta de los gobiernos sea positiva. Que entiendan que los beneficios de la inmigración son mucho mayores que los costos”.
Y explicó que “el mensaje para la sociedad en general es: ‘Miren la evidencia’. Vean que es positivo, porque hay muchas ideas equivocadas”.
La clave del éxito
En el informe también se señala que aunque se espera que la población mundial crezca un tercio durante los próximos 40 años, y este incremento se registrará en su mayoría en los países en desarrollo, mientras que la población de Europa disminuirá y envejecerá.
Por lo que se asegura que la migración es una opción para que el éxito económico de Europa continúe.
En el caso de América Latina, Azcona destaca que la región tiene una tendencia migratoria diferente a la de otras partes del mundo, pues la mayor parte del flujo no se da ni dentro de los países o entre naciones vecinas, como sí sucede en África, por ejemplo.
La investigadora señaló que los latinoamericanos miran mayormente hacia América del Norte.

Seminario “Una política migratoria para el Chile del siglo XXI: ciudadanía y derechos humanos”

24 de Noviembre de 2010 | 5:47 pm por Alessandra

RECOMIENDAN UNA NUEVA POLÍTICA PÚBLICA EN MATERIA MIGRATORIA BASADA EN EL PRINCIPIO RECTOR DE LOS DERECHOS HUMANOS

* La actividad se cerró con la premiación del Concurso de Tesis sobre Migración Latinoamericana” y del Premio a la Contribución del Inmigrante Latinoamericano en Chile”.
“Se hace urgente que Chile cuente con una nueva política migratoria moderna, inclusiva y respetuosa de los derechos humanos de la población inmigrante”  es el llamado que hacen la Fundación Instituto de la Mujer, el Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), el Instituto Chileno Católico de Migración y la Casa de Encuentro de la Mujer de Arica, en el marco del seminario “Una política migratoria para el Chile del siglo XXI: ciudadanía y derechos humanos”, realizado este viernes 19 de noviembre como parte del proyecto “Ciudadanía y protección de los derechos humanos de la población inmigrante en Chile” que cuenta con el cofinanciamiento de la Unión Europea.

En la actividad, realizada en la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales, se dieron a conocer los resultados del proyecto y un conjunto de recomendaciones de políticas públicas que surgieron al calor de la implementación de la iniciativa en las ciudades de mayor significación en la ruta migratoria, esto es: Arica, Iquique, Antofagasta y Santiago.

Una Nueva Ley de Migraciones

En el ámbito jurídico destaca la urgencia de contar con una nueva ley de migraciones   que se sustente en una perspectiva de derechos humanos, que permita modernizar la gestión migratoria, favorecer la integración, la interculturalidad, la participación política y el ejercicio de ciudadanía de las y los inmigrantes, una necesidad que las sociedades modernas deben asumir como política pública. La actual Ley de Extranjería, que data de 1975, no sólo está fuertemente asociada a la dictadura militar–cuando el control de fronteras obedecía a un enfoque restrictivo y expulsor–, además ha quedado obsoleta, a pesar de algunas modificaciones introducidas en democracia, y aun conserva su carácter  discrecional que redunda en discriminaciones y acentúa la vulneración de derechos.
Actualmente, las mayores interacciones entre países y culturas, no sólo como consecuencia de tratados comerciales, sino también debido al incremento de la movilidad de las personas, exige asumir la libertad de desplazamiento en un marco de protección de derechos. En este sentido, el proyecto también insta al gobierno a dar cumplimiento a las obligaciones internacionales suscritas por el Estado de Chile, como la Convención Internacional para los Trabajadores Migratorios y sus Familias.

Otras recomendación específica son la eliminación de la visa sujeta a contrato, hacer más expedito el otorgamiento de la visa temporaria por embarazo; reconocer las uniones de hecho como vínculo con nacional, no aplicar la categoría de “hijos de extranjeros transeúntes” a aquellos hijos de inmigrantes residentes que se encuentren en situación irregular y disminuir los costos de la regularización migratoria.
Otra área fundamental es la creación, gestión y acceso a la información lo cual implica, en opinión de las instituciones parte del proyecto, desarrollo de soportes y estrategias comunicacionales, generar mecanismos de coordinación intersectorial efectivos –cabe recordar que el Consejo de Política Migratoria instruido por la ex mandataria Michelle Bachelet en la práctica no desarrolló un trabajo en el tiempo–, así como facilitar la producción de nuevos conocimientos que permitan generar políticas y programas pertinente y mejorar la focalización y atención de la población inmigrante en Chile.

Desde el punto de vista de la modernización de la gestión, en términos de eficiencia, transparencia e intersectorialidad, se propone reforzar la cooperación internacional para potenciar las relaciones consulares, minimizar los tiempos administrativos en la entrega de visas, capacitar a los funcionarios que atienden población migrante desde un enfoque de género, crear una instancia intersectorial especializada en la atención al inmigrante y desarrollar un protocolo nacional para la aplicación de las normas actuales y futuras, ya que el carácter discrecional de la actual ley favorece aplicaciones arbitrarias y reñidas con el principio rector de los derechos humanos y la igualdad de oportunidades.

Al término del Seminario se realizó la ceremonia de premiación de dos importantes concursos impulsados en el marco del proyecto. Se trata del “Concurso de Tesis sobre Migración Latinoamericana”, cuyo Primer premio, merecedor de un estímulo económico de 500 Euros, recayó en Catherine Páez por la investigación “Diferencias y semejanzas en la trayectoria laboral de las y los migrantes sudamericanos en el mercado laboral chileno, según su calificación. Un análisis desde la perspectiva de género y los derechos humanos”,  trabajo conducente al Título de Socióloga por Universidad de Chile.  El Segundo premio correspondió a Alma Torres por el Seminario de grado: “Características socio-espaciales de los inmigrantes peruanos en las comunas de Santiago, Recoleta e Independencia (Región Metropolitana)”, de la Pontificia Universidad Católica de Chile; mientras que la Mención Honrosa  fue recibida por Cora Díaz y Víctor Cornejo por el reportaje: “Colombianos en el país de la Cueca: la inmigración colombiana en Santiago ¿Integración o adaptación?”, de Universidad ARCIS.

Por su parte, el el Primer lugar del “Premio a la Contribución del Inmigrante Latinoamericano en Chile” recayó en Karina Guerrero, quien ha trabajado con mujeres inmigrantes a través del INCAMI. También hubo tres Segundos lugares que favorecieron all Colectivo Sin Fronteras, a la Asociación Cultural Folklórica Indiquilla del Perú y a la familia Vilela Alzadora, todos quienes de manera voluntaria contribuyen a generar acciones de integración social, cultural y de participación social.

Contacto de prensa:

Alessandra Burotto Tarky
alessandraburotto@gmail.com
F: 274 68 00
Cel: 08-601 62 21

La Pequeña Lima en Santiago

2 de Julio de 2010 | 8:28 pm por Carmen

Procesión en las calles de Santiago (Fotografía: Fernando Carrasco Cruchaga)

Procesión en las calles de Santiago (Fotografía: Fernando Carrasco Cruchaga)

Buscando nuevos horizontes

En plena Plaza de Armas de Santiago de Chile está la Catedral y a su costado la “Pequeña Lima”. Dicho lugar es el centro de reunión de peruanos que están en busca de un puesto de trabajo. Otros, ofrecen la más variada gastronomía peruana al público chileno. Los domingos o fechas festivas cualquier persona que transite por la calle Catedral le parecerá estar en el Perú; pero no lo es, es Chile y hace más de veinte años los peruanos han llegado de manera progresiva a este país y han influido en sus costumbres.

Según el Departamento de Extranjería y Migración, en Chile radican aproximadamente 85 mil peruanos, la mayoría se concentra en Santiago. Esta cifra convierte a los peruanos en la colonia extranjera más numerosa a nivel nacional. Entre las principales ciudades de procedencia figuran Trujillo, Chimbote y Lima. Muchos han utilizado redes sociales (familiares y amigos) para asentarse en Chile. La mayoría son jóvenes, cuyas edades fluctúan entre los 20 y los 39 años.

La principal causa de la migración peruana hacia Chile es de índole económica. Es decir,  quienes dejan el Perú lo hacen con el propósito de mejorar sus condiciones de vida. Los factores que han facilitado la migración son: la cercanía geográfica, el idioma, el origen urbano y los menores costos de transporte (1).

Comida peruana y algo más

La comida peruana ha impactado a la sociedad chilena. Los chilenos no han podido resistirse a la tentación de un cebiche, un ají de gallina, una causa rellena, un lomo saltado, etc. En Santiago existen más de 150 restaurantes de comida peruana y la tendencia es que siga creciendo; así también, en el campo de la música y el baile destaca la Marinera Norteña. Desde el 2007, en Santiago se organiza el Concurso Internacional de Marinera Norteña donde no sólo participan peruanos, sino también chilenos quienes sienten un gusto especial por la Marinera (algunos la llaman “la prima de la Cueca”). Ello explica que en Santiago existan alrededor de seis academias de Marinera Norteña, entre ellas podemos mencionar al Grupo Videla y al Grupo Matices (2).

Merece un punto aparte el aspecto religioso. Desde 1992, en Santiago, se realiza la tradicional procesión del Señor de los Milagros y si bien al inicio eran pocos los que participaban, en la actualidad existe una hermandad integrada por peruanos y chilenos. Cada octubre miles de personas salen a las calles para formar parte de la esta procesión; el año pasado asistieron más de 15 mil personas.

Derechos no reconocidos

Son diversas las dificultades que enfrentan los peruanos en Chile. Señalaré sólo dos casos que constituyen una transgresión a sus derechos fundamentales, teniendo en cuenta que la nacionalidad de una persona no debe ser motivo de discriminación para el reconocimiento de sus derechos. El primer caso está referido al no reconocimiento de la nacionalidad chilena de los hijos de peruanos con situación migratoria irregular. El segundo corresponde a un caso de xenofobia de un candidato parlamentario de la derecha chilena, el señor Cristian Espejo.

Los hijos de extranjeros nacidos en territorio chileno, por regla general, tienen derecho a optar a la nacionalidad chilena. El problema surge si los padres del menor se encuentran en situación migratoria irregular (por ejemplo no tener visa vigente) ya que al acudir al Servicio de Registro Civil e Identificación para inscribir a su hijo, dicha institución los registra como “hijo de extranjero transeúnte” negándole, de esta forma, la nacionalidad chilena. Al respecto, el Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales ha señalado, por un lado, que este hecho constituye una vulneración al derecho a la nacionalidad y, por otro, la situación irregular de los padres no debiera afectar la condición migratoria del menor (3).

Respecto al segundo caso, en las últimas elecciones parlamentarias (2009), el ex candidato a diputado, Cristian Espejo, propuso en su campaña electoral “deportar a los peruanos ilegales”; además, calificó a la migración peruana como negativa. Las respuestas no se hicieron esperar, organizaciones civiles, entre ellas el Comité de Refugiados Peruanos en Chile, alzaron su voz de protesta. Así también, desde el Palacio de La Moneda se emitió un comunicado rechazando la propuesta del candidato.

Tareas pendientes

La migración de miles de peruanos merece una reflexión desde diferentes perspectivas, principalmente desde el Estado peruano. Porque si la principal causa de la migración peruana es de índole económica, ello evidencia que hay un incumplimiento de deberes por parte del Estado peruano con sus ciudadanos. En ese mismo sentido, Gabriela Pizarro, ex relatora de Naciones Unidas para los Derechos Humanos de los Migrantes, ha señalado: “el crecimiento económico del Perú no se ha reflejado en una mejora significativa del mercado laboral que permita la inserción laboral de los jóvenes y la reducción del desempleo y la informalidad” (4).

Por último, en el campo internacional, resulta importante y necesario mejorar las relaciones bilaterales entre Perú y Chile. Durante el 2009 han prevalecido los impasses, tanto de un país como del otro, que no solo perjudican a los gobiernos de turno, sino también a sus ciudadanos. Consideramos que es urgente diseñar una política migratoria inclusiva entre ambos países, en donde prevalezcan criterios como el reconocimiento, el respeto y la protección de los derechos fundamentales de las personas migrantes.

Un artículo de Alex Choquemamani Ccalli; wchoquemamani@hotmail.com
Fotografía: Fernando Carrasco Cruchaga

Notas:

(1) Carolina Stefoni, La migración en la agenda Chileno-Peruana: Un camino por construir. En: Nuestros Vecinos, Mario Artaza Rouxel y Paz Milet García (editores), Ril Editores, 2007, Santiago, pág. 552.

(2) Diario El Mercurio, El Perú en nuestras costumbres (en línea), 27 de febrero del 2010. Consulta: 6 de marzo del 2010. Disponible en: http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={da0062e9-175b-4383-bce7-051329517c44}.

(3) Centro de Derechos Humanos, Universidad Diego Portales, Informe Anual sobre Derechos Humanos en Chile 2009, Santiago, 2009, pág. 261.

(4) Defensoría del Pueblo del Perú, Informe N° 146. Migraciones y Derechos Humanos. Supervisión de las políticas de protección de los derechos de los peruanos migrantes (en línea), Lima, 2009, págs. 39-40. Consulta: 6 de febrero del 2010. Disponible en: http://www.defensoria.gob.pe/modules/Downloads/-informes/defensoriales/informe-146.pdf